lunes, 26 de noviembre de 2012

El "hombre enfermo" de Europa

    En el siglo XIX se calificó al Imperio de los turcos otomanos de "hombre enfermo" de Europa, debido a los muchos problemas políticos que generaban los nacionalismos balcánicos dentro de la parte europea del imperio, y a la implicación de Rusia y Austria-Hungría en esos asuntos.


En esta caricatura, aparecida el 11 de junio de 1876 en la revista Punch, aparece Rusia atacando al sultán otomano con cuatro perros que representan a Servia, Montenegro, Bosnia y Herzegovina; mientras el Reino Unido, escondido tras una valla, recomienda a Rusia que tenga cuidado.

El título de la caricatura, Los perros de la guerra, es una referencia a la obra de teatro de Shakespeare titulada Julio Cesar.
 
En la siguiente fotografía podemos ver al sultán Abdul Hamid de joven tocado con un fez, prenda típica de los turcos en esos años.
 
 

sábado, 24 de noviembre de 2012

Defendamos la libertad de expresión

    El artículo aquí reproducido pertenece al blog http://www.antoniorico.es/

Ésta es una llamada urgente para la acción. Solicito de todos los lectores de esta columna que dejen de comprar los productos que se anuncian en “Sálvame”. Y, sobre todo, solicito de todos los blogueros, de aquellos que poseen un facebook, un twitter o cualquier altavoz desde cualquier red social, que soliciten en sus páginas que se dejen de comprar los productos que se anuncian en cualquier programa de Telecinco. Que cada uno escoja el suyo, da igual, “Mujeres y hombres y viceversa”, “De buena ley”, “Informativos Telecinco”, “El programa de Ana Rosa”...



Hace un año, Pablo Herreros, desde la dignidad de la indignación ante la vileza del pago que Telecinco hizo a la madre de El Cuco por hablar del asesinato de Marta del Castillo en “La Noria”, propuso desde su blog que se dejaran de comprar los productos anunciados en la basura presentada por Jordi González. Porque a veces los planetas se alinean y porque, -es verdad, qué carajo-, el pueblo unido jamás será vencido, la iniciativa germinó y provocó acontecimientos en cadena que llevaron a la desaparición de la publicidad en “La Noria” y, por tanto, a la desaparición de “La Noria”. Nunca tan pocos hicieron tanto por tantos en la historia de nuestra televisión. Y ahora Telecinco ha llevado al Juzgado de Instrucción nº 14 de Madrid a Pablo Herreros, bajo la acusación de un supuesto delito de amenazas y coacciones.



Ésta es una llamada urgente para apoyar a Pablo. Tenemos que ser decenas, cientos, miles, los espectadores que usemos la red para solicitar que no se compren productos que financian a medios que intimidan desde su prepotencia a ciudadanos que se oponen activa, legítima y pacíficamente a la degradación de los valores deseables en una sociedad democrática. Yo solicito que no se compren los productos anunciados en “Sálvame”. Que cada uno elija su programa y mantenga su petición hasta que sea retirada la denuncia contra Pablo Herreros. Que nos denuncie Telecinco a todos. Que la “cadena amiga” lleve a miles de personas ante el juez.

(Post scriptum: Una vez escrita esta columna hace un par de días, enviada a la prensa para su publicación y programada para su aparición en el blog, descubro sorprendido que desde la página Change.org ya se está organizando previamente una campaña muy similar a la que yo propongo en esta entrada. Así que me sumo por completo a la iniciativa de Change.org y solicito a todos los lectores que firmen la petición de ayuda para Pablo, al margen de que publiciten en sus redes sociales la injusticia que se está cometiendo con él y la petición a las marcas para que dejen de anunciarse en Telecinco hasta que se retire la denuncia).

jueves, 22 de noviembre de 2012

Millet y la pintura realista del siglo XIX


Jean-François Millet (1814 - 1875) fue un pintor francés del estilo realista. Se destaca por sus escenas de granjeros, donde quiere expresar la inocencia del hombre campesino opuesta a la degradación que acompaña al ciudadano que vive en la sociedad industrial.

“Las espigadoras” es un cuadro que pintó Millet en 1857, a los 43 años. El lienzo es una representación realista de mujeres espigadoras. Las dimensiones del cuadro son 83 centímetros de alto por 110 centímetros de ancho.

El espigueo era un derecho, que aparece ya en el Antiguo Testamento (Libro de Rut), que consistía en que las mujeres pobres y los niños podían llevarse el grano abandonado en los campos, después de la cosecha.


Una cálida luz dorada sugiere algo sagrado y eterno en esta escena cotidiana en la que se desarrolla la lucha por la vida. Las líneas trazadas sobre la espalda de cada mujer llevan al suelo y luego se repiten en movimiento idéntico a su labor interminable y agotadora. Los vestidos sencillos y oscuros de las espigadoras cortan formas robustas contra el campo dorado, lo que da a cada mujer una fuerza noble y monumental.

El cuadro no fue bien recibido por los grupos sociales franceses dominantes porque el tema no era uno de los que la tradición artística consideraba dignos: mitológico, bíblico, histórico, retrato de alguien importante... El cuadro refleja la vida cotidiana de la parte más humilde de la sociedad y su dignidad.

Los artistas realistas, siguiendo la estela de los románticos, pretenden transformar la realidad con su arte. En el caso del realismo, mostrando tal cual son las relaciones sociales para despertar las conciencias dormidas. En lo anterior los artistas realistas se diferenciaban de los románticos que consideraban que el artista como individuo podía por sí solo transformar la realidad.

El cuadro que Millet pintó tras “Las espigadoras”, de 1857 a 1859,  fue “El Ángelus”. En él muestra otra vez una escena campestre. Una pareja de campesinos que han interrumpido su trabajo en el campo para rezar el Ángelus, la oración que recuerda el saludo del ángel a la Virgen María en la Anunciación.

En medio de un llano desértico, los dos campesinos se recogen en su plegaria. Sus caras quedan en sombra, mientras que la luz destaca los gestos y las actitudes, consiguiendo expresar un profundo sentimiento de recogimiento. El cuadro pretende, según la interpretación más aceptada, mostrar la pervivencia de la espiritualidad entre el campesinado mientras la burguesía y el proletariado habían aceptado un modelo de vida más materialista y vacía.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Evolución de la obra de Francisco de Goya


El parasol o el quitasol fue un cuadro pintado por Goya en 1777 a la edad de 31 años. Se trata de un cartón para tapiz que muestra una escena costumbrista. La temática de la vida cotidiana así como el uso de colores llenos de luz y muy vivos nos permite incluir esta obra en el estilo Rococó. Las medidas del cuadro son 1’04 metros de alto por 1’52 metros de ancho.


El retrato de la condesa de Chinchón lo pintó Goya en 1800 a la edad de 54 años. En ese momento Goya ya trabajaba como pintor de corte y no sólo retrataba a la familia real sino a muchos nobles y ministros. La condesa de Chinchón era la esposa de Godoy, el ministro más importante de Carlos IV, y en el cuadro aparece embarazada. Mediante el uso de la luz en el cuadro Goya ilumina el vientre del personaje para resaltar su embarazo.
La condesa aparece con la boca cerrada en una sonrisa tímida, acaso porque le faltaban varios dientes; sin embargo estaba muy orgullosa de sus brazos, que enseña en la mayoría de sus retratos. Lleva un gran anillo con una efigie de su marido.
Este cuadro pertenece al estilo Neoclásico pues resalta la importancia de la maternidad como un deber, y muestra a la condesa como una mujer consciente y responsable ante el papel que desempeña en la sociedad. Las medidas del cuadro son 2’16 metros de alto por 1’44 metros de ancho.

4º bilingue



historya de chicago
meat industry
trail of longhorns
city of steel
windy city
transporte de la carne a la costa este

ejercicios sobre mapa yy estados

incendio de chicago invencion acensor y rascacielos

http://en.wikipedia.org/wiki/Chicago
http://en.wikipedia.org/wiki/Goya

miércoles, 14 de noviembre de 2012

La primera exposición universal

CHRYSTLA PALACE O PALACIO DE CRISTAL
ENTRADA A DESARROLLAR

jueves, 8 de noviembre de 2012

El pelele


“El pelele” (1791 - 1792) es un cartón para tapiz de Francisco de Goya.

Los cartones para tapices eran cuadros que servían como plantillas o modelos para tejer tapices.

Goya comenzó en 1775, a los 29 años, a pintar cartones para la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara, una de las manufacturas reales establecidas en España en el siglo XVIII. “El pelele” fue el último cartón para tapiz que pintó Goya.

El cuadro muestra a cuatro majas manteando un pelele, símbolo del sexo masculino, y riéndose. Representaría así a las mujeres como burladoras de los hombres, y simboliza el dominio implícito de la mujer sobre el hombre.

El cuadro pertenece a la etapa artística del Rococó por el uso de colores con tonos pastel y por el tema, que está sacado de lo cotidiano y vinculado a los placeres de la vida, como son el juego y la diversión.

Las medidas del cuadro son 2’67 metros de largo por 1’60 metros de ancho.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Mutualismo obrero

    Durante casi todo el siglo XIX los obreros industriales europeos tuvieron prohibido por sus gobiernos organizarse en sindicatos. En cambio, la mayoría de los estados europeos permitieron pronto las mutuas obreras.
    Una mutua o mutualidad era una asociación a la que sus miembros financiaban con una cuota que pagaban regularmente. Durante la mayor parte del siglo XIX los obreros industriales o proletarios carecían de cualquier ley que los protegiese contra casos de accidente laboral, enfermedad o despido. Básicamente, si no trabajabas no cobrabas. Para protegerse contra esas situaciones, los obreros de una fábrica o de un lugar pagaban una cuota fija para poder cobrar una cantidad cuando no pudieran trabajar.
    Al contrario que los sindicatos, las mutulidades eran asociaciones que no planteaban reclamaciones de cambio al gobierno ni a los dueños de las empresas, por ello fueron pronto legalizadas.